dimarts, 15 d’abril del 2014

Monogràfic grup 6: "EL DOL EN LA INFANTESA"


EL DUELO EN LA INFANCIA
Lara López · Ana Painceira · Amparo Saixo · Beatriz Tauste

RESUMEN
El duelo es el proceso emocional que atraviesa una persona cuando sufre la pérdida de un ser querido. Al contrario de lo que piensa mucha gente, los niños también sufren y sienten la muerte de las personas que quieren desde que son muy pequeños, y lo hacen de manera distinta a los adultos.
Actualmente en las aulas se educan poco las emociones. Cuando un niño vive una situación de duelo muchas veces no tiene las herramientas para expresar a los demás como se siente, y lo hace mediante rabietas, lloros, comportamientos regresivos y actuaciones similares. Además, la muerte es algo desconocido y complicado para ellos, por lo cual recurren a preguntar a los adultos de su entorno por el acontecimiento.
Y desde la escuela ¿Qué hacemos? Debemos acompañar al niño y a la familia, mostrarnos abiertos y dispuestos a ayudar en lo que sea necesario, tener paciencia con el niño que está en duelo y propiciar el acercamiento entre los alumnos para crear un clima de solidaridad y apoyo que ayude al alumno o a la alumna a atravesar este momento difícil.
Todos los docentes necesitamos tomar conciencia de la importancia de abordar este tema en el aula, tanto si se da el caso como si no. Los niños pueden entender lo que explicamos sin metáforas ni mentiras. De esta manera contribuiremos a la estabilidad emocional de nuestro alumnado y le evitaremos futuros conflictos para conocerse y relacionarse con los demás.

PREGUNTAS
  • ¿Qué comportamientos puede manifestar un niño en proceso de duelo? ¿Reprimirías o castigarías estas conductas? ¿Por qué?
  • ¿Crees que a lo largo de la vida el duelo se afronta siguiendo los mismos procesos y bajo las mismas condiciones?
  • Nombra algunas pautas de actuación que el profesorado debe emplear cuando se encuentra con un alumno o una alumna en situación de duelo.
  • ¿Qué consecuencias piensas que puede generar no ayudar a superar el duelo en la infancia?

7 comentaris:

  1. En lo referent a la pregunta quatre, com molt bé van explicar les nostres companyes en la exposició i en l’informe escrit del monogràfic, és de vital importància ajudar als xiquets i xiquetes a afrontar el dol.

    En primer lloc, és necessari recolzar als xiquets i xiquetes en aquests difícils moments ja que els podem proporcionar una sèrie de capacitats molt importants que els seran de gran utilitat al llarg de la seua vida en moments d’aquestes magnituds.

    Per altra banda, deixar de costat aquest tema quan el xiquet i la xiqueta es troba patint la pèrdua d’una persona volguda tindria com a conseqüència que l’alumne/a poguera desenvolupar problemes emocionals al llarg del temps.

    De la mateixa forma, com a mestres i com a referents que per a molts xiquets i xiquetes anem a ser al llarg de la nostra trajectòria professional, els tenim que brindar la nostra confiança i els nostres desitjos a l’hora d’escoltar-los per a dir-nos què és el que senten i pensen. Si no els ajudem quan més ens necessiten, aquests xiquets o xiquetes poden tindre problemes a l’hora de relacionar-se amb els demés i inclòs convertir-se en una persones aïllades, sent incapaços de mostrar afecte cap als seus iguals.

    Evitar aquest tema també pot ocasionar que els xiquets/etes desenvolupen una sèrie de dificultats a l’hora de conèixer-se a si mateixos i als demés, perjudicant directament a la seua capacitat empàtica i trobant-se amb limitacions en molts aspectes personals i socials de les seues vides.

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  2. Hola companys:

    Crec que el vostre tema ha estat molt interessant, a les aules com ja sabeu no se sol posar en pràctica tot aquest tema de la mort, però, és cert que com a futurs docents hem d'estar al tant d'això i posar-nos a la feina perquè els nostres alumnes, sàpiguen, entenguen i visquen sent conscients que la mort forma part d'això.

    D'aÇí , la importància de treballar a l'aula el dol i és per això que m'ha encantat escoltar parlar d'aquest tema, fa dos anys en una assignatura del grau un professor va fer esment a aquest tema i la veritat és que gairebé ningú de la classe havia pensat en com podríem treballar-ho amb els nens.
    No és un tema senzill, és més, crec que el primer que hem de fer és conscienciar-nos nosaltres mateixos, ja que alguns de nosaltres ni tan sols ho comprenem o sabem afrontar-ho.
    És tot un repte treballar així a l'aula, és per això que us done la meua enhorabona, simplement pel fet d'haver-ho plantejat i que algunes persones ho puguen plantejar com alguna cosa important per a la seua aula.
    Deixem de creure que la mort és un tema “tabú”, la mort forma part de la vida i és per això que resulta de gran importància, perquè el nen es conega a si mateix i comprenga el món en el qual viu. Entre tots podem aconseguir que això es treballe a l'aula de forma natural i crear activitats i jocs que ho facen comprensible!

    Aquesta, és la nostra assignatura pendent!

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  3. En respuesta a la pregunta dos: ¿Crees que a lo largo de la vida el duelo se afronta siguiente los mismos procesos y bajo las mismas condiciones?

    Como bien nos han dicho durante la carrera y explicaron las compañeras en el monográfico, las cosas no afectan igual a los niños que a los adultos. Por lo que existen grandes diferencias entre los procesos del duelo en la infancia y los procesos que se producen durante la edad adulta.

    El duelo se afronta de diferente forma en niños y adultos principalmente por el desigual nivel cognitivo, emocional y social que presentan los niños respecto a los adultos. No debemos olvidar que el niños aún no ha desarrollado por completo su estructura cognitiva y, por consiguiente, su capacidad para comprender la muerte dependerá del nivel de desarrollo tanto cognitivo como emocional en el que se encuentre. Es decir, dentro de la infancia, también existen diferentes etapas en cuanto a cómo se afronta el duelo, por ello es muy importante el nivel en el que se encuentra el niño para saber cual será su reacción ante la muerte.

    Por tanto, las interpretaciones de los niños serán limitadas, ya que aún no son capaces de asimilar la realidad y su pensamiento es fantástico, concreto y literal. Así pues, es muy importante que el adulto acompañe al niño en este proceso, ofreciéndole las explicaciones necesarias para que sea capaz de entender lo que está pasando. Además, la figura de apego en la infancia es esencial, puesto que ésta condiciona su desarrollo evolutivo, algo que ya no ocurre con el adulto. Por ello, si el niño se enfrenta a la pérdida de alguna figura de apego, necesitará buscar seguridad en otra persona de su entorno.

    Para acabar, en cuanto a la participación en lo sucedido, en el caso del adulto ésta depende de sí mismo y en el niño no es así, ya que depende de las personas que se encuentran en su entorno. Por eso es esencial una actitud adecuada ante la situación puesto que de lo contrario el proceso de duelo del niño puede verse afectado.

    Por último, y ya refiriéndome al trabajo monográfico en general, me ha parecido un tema muy interesante y de vital importancia para nuestro futuro. El tema de la muerte debería dejar de ser un tema “tabú” en las escuelas debido a la importancia que tiene hablar con los niños sobre este tema para que puedan entender qué está pasando. Aunque para ello, debemos ser capaces primero nosotros de saber cómo actuar cuando un niño se encuentra en esta situación.

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  4. En primer lugar dar mi enhorabuena a mis compañeras por la exposición y el tema planteado, y digo esto porque el tema escogido es un tema delicado del cual pocas veces se habla, es más, durante nuestra formación es un tema que ni si quiera se trabaja, no recuerdo haber escuchado a ningún profesor dar consejos sobre cuales son las pautas de actuación que debemos adoptar ante una situación de duelo en las aulas. Y no entiendo bien el porqué, ya que la muerte es un fenómeno que tarde o temprano, a unos o a otros, se nos presentan en nuestro alrededor. Saber afrontar bien esta dolorosa situación es tan importante como cualquier otro reto que consigamos hacer superar a los niños, esto forma parte de la vida y deben conocer qué pasa ante una situación de este tipo.
    Puesto que esta situación es bastante desconocida a la hora de trabajarla en las aulas, pienso que la información aportada por las compañeras ha sido realmente valiosa, al menos en mi opinión.
    De todas las preguntas planteadas quiero contestar a la tercera ya que el papel que como docentes debemos adoptar es la información más valiosa para mí, de todo este trabajo.
     Fomentar espacios de comunicación.
     Acoger las manifestaciones emocionales: siendo abiertos y pacientes, a
    veces puede ayudar el hecho de reconducir la conversación hacia
    experiencias positivas compartidas con la persona fallecida.
     Hablar de la muerte con ternura y claridad: comunicar la muerte de
    manera sencilla y clara, teniendo cuidado con las palabras que se utilicen
    porque los niños y las niñas las pueden tomar al pie de la letra. Por
    ejemplo definir la muerte como el momento en que el cuerpo se detiene
    del todo (no puede caminar, comer...).
     Fomentar que los niños/as se apoyen entre sí.
     Dejarles llorar.
     Emplear el contacto físico cuando se hable con los niños y niñas; esto va
    a darles confianza.

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  5. Bon dia xiques! Felicitar-vos pel treball que heu fet amb aquest tema, ja que considere que és un apartat en el qual no hem tingut contacte abans i no deuria de ser així. Fins ara, en cap assignatura hem tractat el dol en la infantesa i considere que no deuria ser així, ja que és una realitat amb la que ens haurem d’afrontar i ens convindria tindre coneixements per saber com actuar i afrontar-ho de la forma més correcta possible.

    En resposta a la primera pregunta sobre quin comportament poden manifestar els xiquets en el procés de dol, he de dir no sempre tots tindran el mateix comportament, però normalment segueixen unes mateixes pautes de conducta. Aquest és un recull de les característiques més comunes:

    - Els xiquets mantenen la esperança de que la persona que ha faltat tornarà i la busquen. De vegades accepten de mala gana que això no ocorrerà i es fiquen trists.
    - Imaginen que estan amb la persona que ha faltat i que juguen junts o que s’abracen. Tal vegada diuen que el senten o que parlen amb ell, l’esperen amb regals.
    - Pot ser que demostren por a la seua pròpia mort o a la d’algun familiar, normalment temen la mort dels pares.
    - Tendeixen a plorar a mesura que van creixent.
    - Senten desil•lusió cap al familiar perdut, sobretot en el cas de que siga el pare o la mare. Es senten abandonats, traïts i poden perdre la confiança amb la resta de la gent.
    - No estan sempre tristos, sinó que de vegades també mostren ràbia, pena, ansietat,etc.

    Per últim, dir que en cap moment reprimiria la conducta dels xiquets que es troben en procés de dol, ja que com a mestres hem de ser un gran suport per a ells i tractar d’ajudar-los en tot moment. No obstant açò no vol dir que si un xiquet mostra un comportament inapropiat ho deixem córrer, sinó que hem d’establir uns límits clars i ferms de conducta i optar per altres conseqüències lògiques en lloc del càstig, com pot ser tractar de raonar amb ells sobre el que està ocorreguent.

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  6. Respuesta a la pregunta cuatro:

    Me encantó que las compañeras hablaran y nos explicaran el duelo en la infancia, ya que considero que es uno de los temas de los que a lo largo de la carrera nadie nos habla ni se nos da información sobre cómo tratarlo. Esta falta de información hace visible cómo la muerte sigue siendo un tabú tanto en niños como en personas adultas.

    La muerte y el duelo me parece que son temas fundamentales a tratar desde que son conscientes de que existe la muerte. A lo largo de nuestra futura profesión nos vamos a encontrar con estos temas por lo que se debe tener claro cómo actuar en dichas situaciones. Bajo mi punto de vista, la ocultación y la mentira es la peor forma que se tiene de afrontarlo y, sobretodo, el no ayudar a superar el duelo. Esto puede generar que el niño no asuma la muerte que ha vivido cercana o que se estanque en una fase del duelo como la de comportamientos agresivos o la irritabilidad. Por lo que se puede desarrollar un niño agresivo debido a que nadie le ha sabido explicar que pasó cuando murió un familiar, porqué murió y que no estaba mal sentirse triste por ello.

    La falta de ayuda en el duelo y en la superación de una muerte, puede crear un futuro adulto para el que la muerte sea también un tema tabú y así lo trasmitirá a sus hijos y futuras generaciones. Debemos comenzar a cambiar el tratamiento de la muerte y el duelo desde que los niños son pequeños ya que así cuando lleguen a la edad adulta lo podrán trasmitir de manera correcta. Sin embargo, si no se le ayuda superar el duelo, no se trata el tema, no se explican sus dudas y se trata como un tema prohibido degenera en un mal concepto del duelo y puede llegar a crear sentimientos negativos hacia lo que sentimos estando de duelo. Los niños pueden no saber identificar sus sentimientos, sienten muchas cosas a la vez tras la pérdida de alguien cercano y se les debe ayudar a tratarlo como algo que ocurre en la vida y como algo que deben saber afrontar.

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  7. En cuanto a este tema quería comentar que me ha parecido muy interesante, ya que a lo largo de los cursos poco nos han informado de cómo abordar este tema con los alumnos de infantil. Mi comentario va dirigido a la tercera cuestión planteada. Personalmente, en el ciclo formativo sí que tuve la oportunidad de trabajar este tema en clase y en concreto, recuerdo un artículo llamado “Educar la muerte, una pedagogía de la vida” de la revista Monitor Educador que explicaba cómo trabajar la muerte tanto en situaciones concretas como en el día a día con los niños.
    Como futuros educadores, enfrentarnos a una situación tan extrema como es la muerte con nuestros alumnos, nos puede desbordar y más, como acabo de comentar, si no tenemos suficiente preparación en cuanto al tema y muchas veces es nuestro propio miedo el que nos hace ignorar su tratamiento, favoreciendo que el niño sienta soledad o frustración. A continuación, expongo las pautas que yo, como futura maestra, seguiría con mis alumnos, no solo los que estén pasando por una situación de duelo, si no que lo trabajaría día a día enfocándolo desde la expresión de los estados emocionales:
    - Hablar de la muerte como algo natural ya que forma parte de la vida, es algo común y natural.
    - Contestar a los niños de manera sincera, sin mentiras ni enmascarando la realidad, pero tampoco dar más explicaciones o detalles de los que se requieren.
    - Como modelos de conductas que somos, no transmitirles nuestros nervios o miedos a ellos.
    - En todo momento, invitarle a expresar sus emociones y sensaciones.
    - No ser demasiado protectores decidiendo o pensando por ellos. Escucharles en todo los que quieran transmitir o expresar.
    - No debemos olvidar que vivimos en una sociedad en la que cada vez hay más variedad cultural, por ello no debemos trasladar nunca nuestra ideología o creencias a los niños.
    - Nunca relacionar la muerte con los médicos ya que a los niños le crea ansiedad y crean esta relación negativa en sus mentes.
    - Antes de trabajar este tema con los niños, hablar con los padres e informarles, como con cualquier otro contenido que se trabaja en el aula, para estar de acuerdo de cómo se va a plantear el tema en el aula.

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